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EL SIERVO DE DIOS
MIGUEL SOPOCKO
(1888-1975)
Biografía redactada
sobre libro
SIERVO DE DIOS SECERDOTE MIGUEL SOPOCKO
P. Prof. Henryk Ciereszka
I PARTE
El siervo de Dios p. Miguel Sopocko, confesor
y director espiritual de sor Faustina, a través de ella, estaba obligado
directamente a guardar el secreto de las revelaciones de Jesús Misericordioso.
Dios le indicó un papel muy importante, el de la realización de la misión
que Jesucristo transmitió a santa sor Faustina. Padre Sopocko dedicó casi
toda su vida a ese asunto, sufrió muchas penurias y desagrados.
Las celebraciones de la beatificación del Siervo
de Dios p. Miguel Sopocko planeadas para
el día 28 de diciembre de 2008 en Bialystok, invitan a acercar su personaje
a un círculo más amplio de fieles, sobre todo a los adoradores de la Misericordia
Divina.
LA INFANCIA
DE MIGUEL
Miguel Sopocko nació el 1 de noviembre de 1888, en
Nowosady, la región de Vilna (Lituania) en una familia noble que cuidaba
mucho las tradiciones patrióticas. A pesar de las duras condiciones vitales,
sus padres cuidaron de su educación primaria. La situación difícil de
los Sopocko, una dura vida en el campo, la necesidad continua de la lucha
por la supervivencia familiar, forjaban sus vidas y sus caracteres. La
actitud moral de los padres, su profunda religiosidad y el amor paternal
influyeron en el desarrollo espiritual adecuado de Miguel y sus hermanos.
Los familiares, todos juntos, practicaban oraciones
diarias y la participación en las misas
de la iglesia parroquial, alejada a 18 km, donde iban en un carro con
caballos. Recibir los santos sacramentos consecutivos fue una experiencia
inolvidable para el joven. El ambiente religioso
que se notaba tanto en casa de los Sopocko despertó en Miguel, ya desde
la infancia,
la religiosidad ardiente y el deseo de dedicarse al servicio divino.
Miguel de joven
LOS ESTUDIOS
EN EL SEMINARIO DE VILNA (Vilnius, Lituania)
En 1910, Miguel Sopocko empezó 4 años de estudios
en el Seminario Conciliar en Vilna
que pudo continuar gracias a la subvención adjudicada por el rector. El
15 de junio de 1914
fue ordenado sacerdote.
Los primeros
años de su sacerdocio en Vilna.
VICARIO
EN TABORYSZKI
Como sacerdote Miguel Sopocko fue destinado a trabajar
de vicario en la parroquia de Taboryszki, cerca de Vilna. A parte de las
responsabilidades habituales pidió el permiso para impartir
la catequesis dominical con los adolescentes. El primer año del
trabajo pastoral fue coronado
con la celebración de la primera comunión, en la que tomaron parte 500
niños. En verano de 1915, el frente de la guerra alemano-rusa pasó
por Taboryszki. A pesar de los peligros continuos provocados por la guerra,
padre Sopocko decía las misas correspondientes, participaba
en la vida de los parroquianos y consolaba a los perjudicados por la guerra.
Padre Sopocko entre los participantes
en el curso de verano para los profesores, en Vilna
En Taboryszki, p. Sopocko organizaba también la enseñanza
abriendo las escuelas para niños
en los pueblos vecinos. Más adelante, esta práctica se convirtió en el
motivo de persecuciones
por las autoridades ocupantes alemanas. Al principio, las autoridades
se mostraban muy tolerantes con las prácticas de p. Sopocko, más aún,
le apoyaban económicamente. Sin embargo,
con el paso del tiempo, las relaciones entre ellos iban decayendo. Al
final, las autoridades alemanas empezaron a impedir al p. Sopocko sus
viajes a Vilna, cuyo objetivo era traer a los profesores a las escuelas
que abría. De esta manera, padre Miguel fue obligado a abandonar Taboryszki.
LOS ESTUDIOS
EN LA FACULTAD DE TEOLOGÍA DE LA UNIVERSIDAD DE VARSOVIA
Y EL SACERDOCIO COMO CAPELLAN MILITAR
En 1918, p. Sopocko recibió un permiso, de parte de
las autoridades eclesiásticas de Vilna,
para ir a Varsovia, a cursar los estudios en la facultad de Teología en
la universidad. Desgraciadamente la enfermedad y la situación política
en Polonia le impidieron empezar
la carrera. Cuando después del tratamiento, el p. Sopocko volvió a Varsovia
con la intención
de empezar su educación, resultó que la universidad se cerró a causa de
la guerra. Así que
e padre Miguel se incorporó como voluntario al servicio pastoral militar.
El arzobispo de la mitad del Ejército Polaco le nombró capellán del ejército
y le destinó en el hospital de campaña que justo se estaba formando
en Varsovia.
Después de un mes de servicio en el hospital, pidió
el traslado al frente. Dirigido al Regimiento
de Vilna empezó inmediatamente su servicio pastoral entre los soldados
que combatían en
el frente. A parte del servicio sacramental, ayudaba a los heridos, quienes
carecían de servicio hospitalario y se encontraban en unas condiciones
muy difíciles.
Después del paso de la tropa muy largo y pesado, junto
con el ejército combatiente, p. Sopocko empezó a sufrir otra vez problemas
de salud. A causa de ello, fue enviado a someterse a un tratamiento en
un hospital militar, donde, mientras se estaba recuperando, durante varias
semanas ayudaba a cuidar el espíritu de los enfermos. Cuando terminó el
tratamiento le adjudicaron la función de capellán en el Campo Preparatorio
para los oficiales en Varsovia. Sus deberes eran:
las charlas semanales religioso-morales para los oficiales y suboficiales
de diversas formaciones,
y también los servicios en dos hospitales militares.
Durante las conferencias tocaba los temas de dogmática
e historia de la Iglesia. Comentaba
el catequismo y hablaba sobre los temas actuales referentes al servicio
militar. La problemática religioso-moral y patriótica, que abordaba durante
las clases, estaba altamente valorada por sus superiores. El Ministerio
de Guerra lo publicó todo, obligando a los oficiales a que familiaricen
su contenido a todos los recluidos, en todos los destacamentos.
De capellán militar en el Campo Preparatorio
para los oficiales en Powazki (Varsovia).
En octubre de 1919, a pesar de la guerra, abrieron
las puertas de la universidad. El padre
Sopocko se matriculó en la sección de teología moral y en las conferencias
de derecho y filosofía. A partir de entonces tuvo que dividir su tiempo
entre los estudios y su servicio en el ejército. Adicionalmente se encargaba
de la organización de las actividades sociales. Vigilaba
el funcionamiento de: La Ayuda Militar Fraternal (fue su presidente),
la posada militar
y la escuela para los huérfanos de las familias militares.
En verano de 1920, fue testigo del decaimiento del
frente, y un poco más tarde, ya en Varsovia, vivió su heroica defensa
y la superación de la ofensiva soviética. Después de muchos años,
p. Sopocko comentará en sus Memorias este acontecimiento como una voluntad
sobrenatural
de la providencia Divina y la señal de la Misericordia Divina para
Polonia, lograda con las oraciones de los fieles, quienes en agosto llenaban
las iglesias.
Ejerciendo las funciones de capellán militar y estudiando la teología
moral, empezó todavía
unos estudios complementarios en el Instituto Pedagógico Superior.
En 1923 logró el título de licenciado en teología y
se ocupó, en el sentido más amplio,
de la pedagogía. Los resultados de las investigaciones referentes a la
mala influencia del alcohol en el desarrollo de los talentos entre los
adolescentes se convirtieron en la base para redactar
el proyecto: “ALCOHOLISMO Y LOS ADOLESCENTES ESCOLARES”, que coronó la
carrera
del p. Sopocko en el Instituto de Pedagogía.
SACERDOCIO
MILITAR
I TRABAJO SOCIAL-DIDÁCTICO EN LA REGIÓN DE VILNA
El arzobispo de Vilna Jerzy Matulewicz, al conocer
los méritos y la preparación teológica
y pedagógica del padre capellán, tenía la intención de invitarlo para
el trabajo en la diócesis.
Al principio, quería encargarle de la organización del sacerdocio para
los adolescentes extraescolares. El padre Miguel aceptó la propuesta del
obispo y volvió al trabajo en Vilna.
La decisión formal se tomó en otoño de 1924, según la cual p. Sopocko
fue nombrado Director
del Sacerdocio de la Región Militar de Vilna, que abarcaba 12 unidades
autónomas formadas
por más de 10 000 soldados.
El traslado del p. Sopocko a Vilna fue un ascenso, pero a la vez significaba
mayor cantidad
de deberes y una responsabilidad más grande.
Miguel Sopocko de capellán militar
Padre Sopocko, junto con la conferencia de capellanes
militares decidieron que, a parte
del servicio sacramental, en cada departamento militar, al menos dos veces
por la semana,
iban a organizarse unas charlas religioso-morales. El padre Sopocko se
encargó también
de cumplir un deber, que le asignó el obispo, de organizar un sacerdocio
de los adolescentes extraescolares. Invitó a la colaboración a los profesores.
Gracias a su ayuda logró fundar
varias Asociaciones de la Juventud Polaca.
Padre Sopocko con los organizadores
y los miembros
de la Federación de las Asociaciones de Adolescentes. Vilna 1926.
A pesar de numerosas responsabilidades, continuaba
los estudios en la Facultad de Teología
de la Universidad de Varsovia, preparando el proyecto del doctorado de
teología moral,
con el título de “FAMILIA EN LA LEGISLACIÓN EN LAS TIERRAS POLACAS”. Defendió
su proyecto el 1 de marzo de 1926. Los estudios estaban relacionados con
los conocimientos de las lenguas extranjeras. De ahí que p. Sopocko estudiaba
alemán, inglés y francés. La catequesis y las clases del capellán militar
p. Sopocko que daba a los soldados en ruso también tenían un éxito impresionante
entre los fieles.
Después de doctorarse quería preparar otro trabajo,
esta vez de habilitación. En los años 1927
y 1928, desempeñando todavía la función del director del sacerdocio
de la Región Militar, recibió otras funciones de gran responsabilidad,
tales como: padre espiritual en un seminario conciliar
y director de la Catedral de Teología Pastoral en la Universidad de Vilna.
Estas nuevas responsabilidades le obligaron a ir retirándose, poco a poco,
del sacerdocio militar.
PADRE ESPIRITUAL
EN EL SEMINARIO CONCILIAR METROPOLITANO
Y PROFESOR EN LA UNIVERSIDAD DE STEFAN BATORY EN VILNA
Como
padre espiritual y profesor con los seminaristas del Seminario en Vilna.
El trabajo en el seminario y el servicio de padre espiritual,
al cual no estaba fundamentalmente preparado, más aún, le sorprendió mucho,
pero con el paso de tiempo fue gustándole.
Como padre espiritual fue a la vez moderador de la Cofradía Mariana, del
Grupo Eucarístico,
del Tercer Convento de San Francisco y del Grupo de los Clérigos de la
Asociación Misionera
del Clero. Otro servicio, que prestaba al mismo tiempo, durante toda su
estancia en Vilna,
fue la confesión de las monjas.
Cuando fue exento parcialmente del sacerdocio militar,
sus deberes eran las conferencias
y el trabajo científico, a parte de la función de ser padre espiritual
en el seminario. Ya que en
esa época faltaban los manuales adecuados, él solo preparaba los apuntes
para las asignaturas que daba, los cuales copiados por los estudiante
servían durante largos años de material educativo. Las investigaciones
del p. Sopocko estaban relacionadas, sobre todo, con la preparación del
proyecto de la habilitación y se referían a las cuestiones de la educación
y formación espiritual. Para recoger el material necesario para ese trabajo,
en verano de 1930
fue de viaje a las bibliotecas de los países de Europa de Oeste.
El viaje fue muy fructuoso para p. Sopocko, tanto del
punto de vista científico como religioso. Visitó al mismo tiempo los lugares
de culto y los centros de la vida religiosa. A parte del trabajo para
preparar la habilitación, escribía artículos científicos y de divulgación
científica en el campo de la teología pastoral, artículos de enciclopedia
eclesiástica, daba conferencias científicas y
se ocupaba del periodismo.
Comprometido cada vez más en el trabajo científico, pidió al Obispo de
campaña y al Arzobispo
la exención del servicio de capellán y de la función de padre espiritual.
Aunque no fue
a la primera, los dos aceptaron la exención de esos servicios.
Desde el septiembre de 1932,el p. Sopocko se trasladó
a vivir al convento de las hermanas visitandinas, donde terminó de escribir
el trabajo de habilitación. Se titulaba: “OBJETIVO,
SUJETO Y OBJETO DE LA EDUCACIÓN ESPIRITUAL SEGÚN M. LECZYCKI”. Se habilitó
el 15
de mayo de 1934. Después de ese hecho, el Ministerio de las Religiones
y la Iluminación Pública
le nombró docente de la Universidad de Varsovia, y más tarde le trasladaron
a la Catedral
de la Teología Pastoral de la Universidad de Stefan Batory en Vilna.
Entre los estudiantes de la Universidad
de Stefan Batory en Vilna.
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