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BEATIFICACIÓN
DEL SECERDOTE MIGUEL SOPOCKO

El 28 de septiembre de 2008 en el Sanctuario de la Misericordia Divina de Bialystok (Polonia),
se celebró la beatificación del Servio de Dios, secerdote Miguel Sopocko – el confesor
y director espiritual de Santa sor Faustina Kowalska, fundadora de la Congregación
de las Hermanas de Jesús Misericordioso.


La Santa Misa de Beatificación fue presidida por el delegado papal Arzobispo Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. La homilía fue pronunciada
por el Metropolitano de Cracovia, Cardenal Estanislau Dziwisz.


Arzobispo Angelo Amato efectuó el acto de beatificación, leyendo el decreto del Papa Benedicto XVI promulgado en Vaticano el 26 de septiembre de 2008.

„…con Nuestra Autoridad Apostólica concedemos que el Venerable Siervo de Dios
el Presbítero Miguel Sopocko quien dedicó Su vida a difundir la Misericordia Divina dando ejemplo de santidad sacerdotal, se llame en adelante Beato y que pueda celebrarse su fiesta en los lugares y según las normas establecidas por la Ley, cada año, en el día de su llegada
al cielo, el 15 de febrero.”

En la ceremonia participaron: el Nuncio Apostólico Arzobispo Józef Kowalczyk, el Primado
de Polonia Cardenal Józef Glemp, el Metropolitano de Vilna Cardenal Audrys Juozas Backis,
el Metropolitano de Minsk-Mohilev, Arzobispo Tadeusz Kondrusiewicz, Metropolitano de Foggia (del Sur de Italia), Arzobispo Francesco Pio Tamburino, cardenales, más de 100 arzobispos
y obispos de Polonia y unos 500 sacerdotes polacos y extranjeros, el Ordinario de la Diócesis
de la Ilgesia ortodoxa de Bialystok y Gdansk, Arzobispo Jakub.



Fueron presentes numerosos representantes de muchas Comunidades religiosas tanto
de mujeres como de hombres incluyendo 100 Hermanas de la Congregación de las Hermanas de Jesús Misericordioso y 10 Hermanos de la Comunidad de los Hermanos de Jesús Misericordioso de Vilna (Vilnius, Lituania). Junto con las Hermanas de la Congregación
de las Hermanas de Jesús Misericordioso vinieron peregrinaciones de 12 países donde
se ubican las comunidades de la Congregación.





Asistieron también: el Presidente de la República de Polonia Lech Kaczynski y el último Presidente del Gobierno de Polonia en el Exilio, Ryszard Kaczorowski, el Presidente
de la Dieta Polaca, diputados, autoridades de la ciudad, representantes del Ejército Polaco, científicos y universitarios.
Además, directamente en la ceremonia participaron unos 80 mil
de los adoradores de la Misericordia Divina, y mediante las transmisiones en la radio
y televisión  - incalculable multitud de fieles en el mundo entero.






El Santo Padre Benedicto XVI en las reflexiones ante el rezo
del Angelus del 28 de septiembre de 2008 celebrada con los fieles en Castel Gandolfo,
saludó a los asistentes a la ceremonia:

„Doy la bienvenida a los polacos aquí presentes  en Castel Gandolfo. Mando mi saludo especial a los participantes de la ceremonia que en estos momentos se celebra en Polonia, en Bialystok,  - el acto de la beatificación del Siervo de Dios, secerdote Miguel Sopocko, confesor y padre espiritual de Santa sor Faustina Kowalska. Por sugerencia suya, la Santa describió sus propias experiencias místicas y las apariciones de Jesús misericordioso en su conocido “Diario”. También gracias a sus esfuerzos se pintó y transmitió al mundo la imagen con la frase:
Jesús, en Ti confío. El Siervo de Dios fue se dio a conocer como un sacerdote, profesor, educador y propagador del culto a la Misericordia Divina lleno de celo. Me uno a la alegría
de la Archidiócesis de Bialystok y Vilnius, y de todos los fieles del mundo que aprecian
el mensaje de Jesús Misericordioso. Seguramente De esta beatificación se alegra, desde
la casa del Padre, mi amado predecesor, el Siervo de Dios Juan Pablo II. Fue él quien confió
al mundo a la Divina Misericordia y por ello repito a todos su deseo: ¡Dios rico de misericordia os bendiga!”




Discurso del Delegado Papal Arzobispo Angelo Amato,
Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos
 

1. Eminencias, Excelencias, Estimados representantes de las autoridades civiles, eclesiásticas
y militares. Queridos Sacerdotes y Religiosas, Señoras y Señores. Para mí también ha sido
una gran alegría presidir la ceremonia de la beatificación del secerdote Miguel Sopocko,
un ejemplo excepcional de la santidad sacerdotal. El „Dario” de Santa sor Faustina Kowalska incluye la siguiente invitación de Jesucristo: „Escribe, que día y noche Mi mirada descansa sobre él.”

 ¿Sobre quién descansaba la mirada de Jesucristo? Sobre el Beato Miguel Sopocko, sobre
este excepcional personaje del cura polaco, educador de la juventud, confesor, sacerdote,
que se une a los grandes personajes de la santidad polaca como: San Maximiliano Kolbe
y Santa Faustina Kowalska.
Su santa vida, promovida y marcada por la fe, esperanza y amor, ya ha sido presentada.
Ahora quisiera destacar algunas de las virtudes de nuestro Beato, actuales también hoy.

2. Sobre todo es un ejemplo convincente de la belleza eterna del „seguir a Cristo", „sequela Christi". Ser cristiano siginfica vivir en la verdad, libertad y alegría; esto significa ser la sal
de la tierra y la luz del mundo. En nuestra vida en cualquier circunstancia y haciendo cualquier cosa debemos „imitar a Cristo", „imitatio Christi", que refleja Su bondad y misericordia.
Así hacía secerdote Miguel Sopocko.

Podemos preguntarnos: ¿cómo imitar al Beato para ejercer de la virtud de misericordia?
La respuesta es simple. Misericordia es necesaria en las familias todos los días. La mujer
cada día tiene que estar llena de benevolencia con su esposo, y él a ella le debe lo mismo, continuamente reconstituyendo su fidelidad mútua. Cada día los padres deben ser generosos perdonando a sus hijos, soportando sus desobediencias e ineficiencias. Sin embargo, los niños también deben ser pacientes con sus padres, deberían seguir su buen ejemplo y escuchar sus advertencias. Como véis, cada persona tanto en la familia, como en el trabajo o en la sociedad, siempre y en cualquier lugar puede mostrar misericordia, perdonar y ser benévolo.
Nuestra sociedad necesita ciudadanos íntegros, honestos, buenos, magnánimos y devotos.

3. Sin embargo, existe un mensaje del Beato Sopocko dirigido especialmente a los sacerdotes: que sean incansables en su afán pastoral. Anima a que formen sus corazones en bondad
y misericordia, que sean pacientes, bondadosos y cordiales, y que persistan en la catequización de los niños, jóvenes y adultos. También incita a los sacerdotes a que se entreguen al servicio indispensable de dar el perdón en el Sacramento de reconciliación.

Hoy en día, más que nunca, los fieles necesitan abrir sus almas ante sus confesores para escuchar las palabras de consuelo, perdón y bendición. La alegría más profunda de las corazones viene del perdón sacramental.  El confesionario debe ser el lugar de la enseñanza sacerdotal más importante. Queridos sacerdotes: sed magnánimos dando el perdón.
Así se comportaba el Beato Miguel Sopocko. De esta manera muchas almas humanas
pudieron recuperar la alegría por la vida.

4. Nuestro Beato se señaló conduciendo a la Santidad a la joven religiosa, sor Faustina Kowalska. La misión indispensable de cada sacerdote es derramar la Misericordia Divina
sobre el infortunio humano: su otra tarea es conducir y dirigir las almas de las personas consagradas y laícas hacia el camino de la perfección cristiana. Hoy, en el océano de diferentes opiniones la vocación del sacerdote es alimentarse de la Palabra de Jesucristo
para ofrecer a los fieles la verdad de Dios y del futuro de la humanidad. En el mundo
de miles de opiniones es difícil reconocer la verdad porque nadie nos la enseña de forma
clara y autoritaria.

Los sacerdotes han de enseñar la verdad del Evangelio a nuestra humanidad perdida.
Ellos deben realizar la tarea de orientar a los jóvenes en la luz y verdad de Jesucristo,
para que sean buenos cristianos y ciudadanos íntegros. El Evangelio no constiuye un obstáculo para la felicidad humana, al contrario, es el libro de alegría, de la vida que vence la muerte
y es la luz que dispersa la oscuridad.

En la complejidad de la cultura contemporánea, la Iglesia necesita sacerdotes que sepan
ser maestros de la vida espiritual, guías exeprimentados en reconocer lo bueno y lo justo
de forma sensata. Los jóvenes y adultos hoy en día necesitan a las personas sabias
que orienten su libertad hacia las decisiones tomadas de acuerdo con el Evangelio.

En el mundo de profetas falsos que propagan las superficiales instrucciones de cómo vivir,
el sacerdote con toda humildad y persistencia debe cumplir la misión del pastor de almas humanas, ejerciendo la verdadera paternidad espiritual. Mientras los padres dan la vida natural, física, los padres espirituales entregan, cuidan y promueven la vida espiritual.
Nadie nace cristiano sino se hace uno: „¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo
que lo levante" (Koh 4, 10). Los directores espirituales son guías experimentados que llevan
a sus fieles hacia los virtudes, y que enseñan como evitar vicios. En el mundo contemporáneo secularizado más que nunca se necesitan padres espirituales.

5. La confesión y dirección espiritual son las misiones sacerdotales cumplidas por el Beato Miguel Sopocko heroicamente. Por su incansable empeño le llamaron en la homilía funeraria: „Trabajador titánico, héroe, loco Divino" (I, 535).

Su afán por la salvación de almas le empujaba a ser todo para todos. El fervor de promover
la devoción y el culto a la Misericordia Divina inflamó su corazón y la mente – fue su obra maestra. No se trataba de un afán caótico, insensato sino un afán cuidadoso, atento y dispuesto a la reflexión.

A este afán sabio debemos el tesoro espiritual que es el „Diario” de Santa sor Faustina Kowalska. Es interesante recordar las circunstancias del nacimiento del “Diario”.
Desde el año 1932 hasta el año 1942 nuestro Beato fue el confesor de las Hermanas de
la Madre de Dios de la Misericordia.
Aquí en 1933 conoció a la penitente, sor Faustina Kowalska. La confesión de la Hermana que confiaba y contaba sus experimentaciones interiores y visiones relacionadas con el culto de Misericordia Divina, duraba mucho. Como sus confesiones eran cada vez más largas y ponían
a prueba la paciencia de otras hermanas que esperaban su turno, el Beato Sopocko ordenó
a sor Faustina confesarse de forma más concisa y describir sus experimentaciones y entregarle los apuntes. De esta manera nació el “Diario”.

Nuestro Beato no desde el principio creyó en el carácter sobrenatural de las experiencias descritas. Después de unas largas y cuidadosas reflexiones y una análisis teológica detallada llegó a la conclusión que eran verdaderas. Pero no se limitó sólo a esto, El mismo se dedicó
a promover el culto a la Misericordia Divina fundando la Congregación de las Hermanas
de Jesús Cristo Misericordioso.

De esta manera el Sagrado Corazón de Jesús, lleno de Misericordia, formó a Dos Apóstoles
del Amor Divino: a Santa Faustina Kowalska y a Beato Miguel Sopocko. El Corazón de Jesús nos invita a todos y a cada uno a ser propagadores del perdón recibido y ofrecido, siendo agradecidos a los Dos Santos Apóstoles que difundían el mensaje evangélico no sólo en
su respetable Patria polaca, sino también en el seno de toda la Iglesia y en el mundo entero.
Os deseo a todos aquí presentes todo lo mejor en este día festivo tan especial.








Tumba con las reliquias del Beato padre Miguel Sopocko
en el Santuario de la Misericordia Divina en Bialystok.



ORACIÓN
Para pedir gracias
por intercesión del Beato Miguel Sopocko

Señor Misericordioso, Tú hiciste el Beato Miguel Sopocko un apóstol de Tu infinita Misericordia y un adorador ferviente de María, Madre de Misericordia. Haga que, para glorificar Tú Misericordia y despertar la confianza en Tú bondad paternal, por su intercesión reciba la gracia de ....... Te ruego Señor, por Cristo Nuestro Señor. Amén.

Padre Nuestro ...
Ave María ...
Gloria al Padre ...


ORACION
rogando la canonización del Beato Miguel Sopocko

Dios Omnipotente, Tú siempre acoges con la bondad de padre a aquellos que se acercan a Ti arrepentidos y llenos de esperanza de conocer Tu misericordia. Ten la bondad de rodear de gloria de santos de la Iglesia al Beato Miguel, quien con sus palabras, sus actos y sus testimonios difundía y acercaba al mundo el secreto de la inmensa Misericordia, revelada perfectamente en Tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

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