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ACTOS DE MISERICORDIA EN ESPÍRITU

El Señor Jesús me dijo: ”... Necesito sacrificios hechos por amor, porque sólo éstos tienen valor para Mí. Es grande la deuda del mundo contraída Conmigo, la pueden pagar las almas puras con sus sacrificios, practicando la misericordia espiritualmente” (Diario, 1316).

”... Escríbelo para muchas almas que a veces se afligen por no tener bienes materiales, para practicar con ellos la misericordia. Sin embargo, el mérito mucho más grande lo tiene la misericordia espiritual que no necesita ni autorización ni granero siendo accesible a cualquier alma. Si el alma no practica la misericordia de alguna manera no conseguirá Mi misericordia en el día del juicio. Oh, si las almas supieran acumular los tesoros eternos, no serían juzgadas, porque su misericordia anticiparía Mi juicio”
(Diario, 1317).

DON DE ORACIÓN

“A quienes recen este rosario, Me complazco en darles todo lo que Me pidan. Cuando la recen los pecadores empedernidos, colmaré sus almas de paz y la hora de su muerte será feliz. Escríbelo para las almas afligidas: Cuando un alma vea y conozca la gravedad de sus pecados, cuando a los ojos de su alma se descubra todo el abismo de la miseria en la que ha caído, que no se desespere, sino que se arroje con confianza en brazos de Mi misericordia, como un niño en brazos de su madre amadísima (...)  Proclama que ningún alma que ha invocado Mi misericordia ha quedado decepcionada ni ha sentido confusión. Me complazco particularmente en el alma que confía en Mi bondad. Escribe: cuando recen este rosario junto a los moribundos, Me pondré entre el Padre y el alma agonizante no como el Juez justio, sino como el Salvador misericordioso” (Diario, 1541)

Defenderé como Mi gloria a cada alma que rece este rosario en la hora de la muerte, o cuando los demás la recen junto al agonizante, quienes obtendrán el mismo perdón. Cuando delante de un agonizante otros rezan este rosario, se aplaca la ira Divina y la insondable misericordia envuelve al alma” (Diario, 811).


Uniéndonos espiritualmente con Santa Faustina queremos animar a los adoradores
de la misericordia Divina para la oración individual o para participar en

La ORACIÓN DE ROSARIO A LA DIVINA MISERICORDIA CONTINUA -
para conseguir la misericordia para los agonizantes.

Cada persona que quiera unirse a la oración de la comunidad de Apóstoles de Jesús Misericordioso existente junto a la Congregación de las Hermanas de Jesús Misericordioso
puede ser un donador de oración. Confiamos en que cumplamos así el ruego de Jesús. Y que contribuyamos a una recepción llena de confianza de la gracia de salvación por los agonizantes. En nuestras familias y en el mundo entero.

Pueden enviar declaraciones de oración para los agonizantes a la dirección:

CONGERGACIÓN DE LAS HERMANAS DE JESÚS MISERICORDIOSO
- COMUNIDAD CONTEMPLATIVA
ul. Koscielna 7,  66- 350 Bledzew (Polonia),   tel. (0048) 95 743 60 12
e-mail: sanktuarium@jezuufamtobie.pl

Voy a rezar todos los días; desde el día......................... durante el tiempo de.......................
1 persona ............. familia............ grupo de personas.............. Congregación Conventual.............
Nombre y apellidos.....................................................................................................
Dirección.......................................................................................................................


EL ROSARIO A LA DIVINA MISERICORDIA

Para rezarla con las cuentas del rosario. “Al comienzo:
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Dios te salve María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Creo en Dios,
Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo,
Su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica,
la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne
y la vida eterna. Amén.

En las cuentas grandes (1 x): Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre,
el Alma y la Divinidad de Tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo,
como propiciación por nuestros pecados y los del mundo entero.
En las cuentas pequeñas (10 x): Por Su dolorosa pasión,
ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Al finalizar (3 x):
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal,
ten piedad de nosotros y del mundo entero” (Diario, 476).

 

 

 


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